THE ATTORNEY GENERAL OF TEXAS
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Fondo de Compensación Para Las Víctimas Del Crimen

El 21 de febrero de 1995, la vida de Ruth Mahl cambió violenta-mente. Ese día, ella fue brutalmente golpeada y ahorcada mientras se encontraba lavando su auto en el suroeste de San Antonio. Una agresión, aparentemente relacionada a actividades pandilleras, le dejó el rostro prácticamente desfigurado. El agresor la dejó, literalmente, sin la posibilidad de sonreír. En 1997, ella tuvo cirugía plástica para reparar el daño ocasionado por la agresión pero, desafortunadamente, la cirugía no la ayudó en mucho. "Estaba deprimida y lloraba", dijo Ruth. "Tenía una cicatriz en mi rostro a raíz del arma, y terminé muy molesta contra ese hombre". Su sufrimiento continuó por cinco años, hasta que Ruth se enteró que podía recibir dinero del Fondo de Compensación Para Las Víctimas Del Crimen y utilizarlo para obtener una nueva cirugía plástica. El Fondo, administrado por la Procuraduría General, le proporcionó casi 20,000 dólares para las dos operaciones que necesitaba. Hoy en día, Ruth puede son-reír de nuevo. Su cicatriz no se nota y ella puede dar frente al mundo con su orgullo, y rostro, bien alto. El año pasado, la Procuradu-ría General ayudó a casi 16,000 personas. Los que recibieron ayuda incluye adultos, niños, hombres y mujeres son víctimas de agresiones; abusos sexuales; asaltos; secuestros; incendios, entre otros. A través del Progra-ma del Fondo de Compensación Para Las Víctimas Del Crimen, ayudamos a las personas a poder pagar los gastos que incurren como resultado de la agresión. Más de 71 millones de dólares han sido pagados a las víctimas durante el año 2003, para cubrir costos médicos; de cuidado de niños; de viajes; de mudanza; entre otros; que resultaron como consecuencia de los crímenes cometidos contra ellos. Aún mejor, los impuestos pagados por los contribuyentes de Texas no están destinados a este fondo, por lo contrario, una gran parte del dinero proviene de los cobros que se les hace a las personas que han sido condenadas por violar la ley. Esto coincide con la intención del programa, la cual indica que los agresores son los que deben pagar y ser considerados res-ponsables por lo que hicieron contra sus víctimas, las cuales deben ser las beneficiadas. Por más gratificante que es ayudar a las víctimas, nuestro programa se encuentra en riesgo. Unos años atrás, cuando la economía nacional y la de Texas comenzaron a decaer, el Fondo de Compensación Para Las Víctimas Del Crimen fue considerado como la fuente financiera para mantener a otros programas; muchos de estos programas no estaban direc-tamente relacionados con las víctimas del crimen. En el 2001, la Legislatura tomó 70 millones de dólares del Fondo. El año pasado, la cantidad aumentó a 114 millones de dólares. Esto ha puesto la habilidad del Fondo para ayudar a las víctimas del crimen en riesgo. En pocas palabras, si no ha-cemos algo para remediar esta situación, el Fondo de Compensación Para Las Víctimas Del Crimen será insolvente en un par de años. El tomar dinero del Fondo, por parte de las sesiones legisla-tivas, sólo está haciendo que se cancelen servicios para las víctimas del crimen y esto ocasionará, tarde o temprano, la extinción del Fondo de Compensación Para Las Víctimas Del Crimen. Me he unido a grupos que protegen los derechos de las víctimas para formular estrategias agresivas que nos ayuden a proteger al Fondo de Compensación Para Las Víctimas Del Crimen durante la siguiente sesión legislativa. En estos tiempos en los que los presupuestos son muy limitados, ésta será una tarea difícil. Asimismo, vamos a colaborar con la Legislatura para asegurar que en el futuro esta fuente de esperanza sea disponible a víctimas del crimen. El Fondo de Compensación Para Las Víctimas Del Crimen va a celebrar sus 25 años de existencia este año. Debemos de preservar su legado para que más personas puedan sonreír al igual que Ruth.