“Vishing” es una nueva adición al arsenal de los ladrones de identidad

Las estafas de "phishing” han existido desde los primeros días de la Internet y tienen que ver con el envío de un correo electrónico que parece ser de un banco o vendedor legítimo y pide al consumidor que envíe su información personal. Por lo general, los correos electrónicos de estafas de phishing tienen como propósito provocar alarma diciendo al consumidor que tiene que enviar su información personal inmediatamente o su cuenta será "suspendida". Por lo general, luego se pide al consumidor que haga clic en el enlace que lo llevará a una página Internet que parece legítima y en la que se le pide que reenvíe su información personal, como número de cuenta o contraseña.

En un nuevo giro, “vishing”, aprovecha la tecnología más reciente para estafar a los consumidores.

Igual que con las estafas de phishing, vishing por lo general empieza con el mismo correo electrónico alarmante que parece ser de una empresa legítima o institución bancaria. Pero en lugar de indicar al cliente que envíe su información personal, el correo electrónico pide a la víctima que llame a un número telefónico para dar su información. Cuando el consumidor llama, un mensaje automático se identifica como el banco o la empresa que envío el correo electrónico original y pide la información personal. Una vez que se da esta información, el estafador puede entrar a la cuenta del consumidor o abrir líneas de crédito a su nombre, con lo que causa daños considerables.

Los consumidores que ya desconfían de correos electrónicos que contienen enlaces a páginas Internet quizás no duden tanto en llamar a un número telefónico, especialmente si parece ser una llamada local. Sin embargo, los ladrones de identidad que usan vishing a menudo usan nueva tecnología que les permite inscribirse en un servicio telefónico basado en la Internet (Voiceover Internet Protocol, VoIP). Esto hace posible que un estafador a miles de millas de distancia establezca una cuenta telefónica que las víctimas pueden creer que es local. Pero igual que en una estafa de phishing, las víctimas enviarán su información sensible a un ladrón que no está al alcance de las autoridades de la ley en Estados Unidos.

La advertencia sigue siendo la misma: jamás conteste a un correo electrónico que parece provenir de un banco u otra empresa en el que lo amenazan con “suspender” su cuenta o una acción parecida drástica si no envía inmediatamente su información personal, ya sea haciendo clic en el enlace o llamando al número telefónico. Las empresas legítimas no se comunican y amenazan a sus clientes de esta manera. Si tiene preguntas sobre estos correos electrónicos, comuníquese directamente con el banco o la empresa que supuestamente lo envió por medio de un número telefónico que aparece en el directorio telefónico o sus estados de cuenta. NO llame al número telefónico que aparece en el correo electrónico.

Si cree que ha sido víctima del robo de identidad, presente un reporte inmediatamente ante su agencia local de la ley. También debe obtener un Paquete para las Víctimas del Robo de Identidad, disponible en español e inglés por medio de mi oficina llamando al 1-800-252-8011 o en línea en www.texasfightsidtheft.gov para pasos adicionales que debe tomar para evitar pérdidas mayores y limpiar su nombre.

General Abbott's signature
Greg Abbott
Attorney General of Texas

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LAS ALERTAS AL CONSUMIDOR - La Procuraduría General acepta quejas por parte del consumidor sobre negocios. Asimismo, cuando existe un patrón de quejas justificando intervención, la Procuraduría General puede entablar una demanda civil conforme a las leyes de protección al consumidor, lo cual a veces puede resultar en que una compañía debe de indemnizar a los consumidores - vea nuestra página Internet de Demandas Mayores. Sin embargo, cuando un consumidor es engañado por un defraudador, el proceso de protección al consumidor no lo puede ayudar ya que, para que podamos ayudarlo, debemos contar con la buena fe de una compañía, a la que le es importante mantener a sus clientes satisfechos. Una demanda civil puede poner a un negocio sin escrúpulos fuera de servicio, pero normalmente no otorga indemnización.

Aquellos individuos que cometen fraudes generalmente caen bajo la jurisdicción de un fiscal penal - en Texas, este el fiscal de distrito (district attorney) o fiscal del condado (county attorney). Sin embargo, a pesar de ser acusados y condenados, estos estafadores normalmente ya no poseen su dinero, porque lo gastan tan rápido como lo hayan robado. Una persona que ha sido víctima de una estafa o fraude, debe de reportarlo inmediatamente al departamento de policía o al alguacil (sheriff). Pero lo mejor que un consumidor puede hacer es estar alerta a los fraudes o estafas, y así no ser engañado en primer lugar. Por esta razón, la Procuraduría General emite estas alertas al consumidor tan pronto como nos enteramos, a través de personas que nos contactan o por otros medios, cuando una estafa o fraude ha occurido.

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