La Procuraduría General brinda consejos prácticos para evitar ser víctima de una estafa de impuestos

Según el Servicio de Impuestos Internos (IRS), hasta 1.2 millones de personas cobran honorarios por preparar las declaraciones de impuestos de estadounidenses. A lo largo de los años, la Procuraduría General ha recibido innumerables quejas contra preparadores de impuestos que no envían las declaraciones a tiempo, cobran precios excesivos, no aseguran reembolsos que anticipan los clientes o no devuelven documentos financieros personales. Los texanos también han dejado saber sus preocupaciones sobre preparadores de impuestos que cometen errores en las declaraciones de sus clientes o desaparecen después de presentarlas.

Para evitar ser víctima de un fraude relacionado con los impuestos, la Procuraduría General anima a los texanos a tomar los siguientes cuatro pasos antes de contratar a un profesional en la preparación de impuestos:

• Pida al preparador de impuestos que le muestre sus credenciales.
• Pregunte a la Oficina de Éticas Empresariales si hay quejas contra el preparador.
• Verifique si el preparador de impuestos es un contador público certificado.
• Asegúrese de que la empresa esté abierta todo el año en caso de que los clientes tengan preguntas sobre su declaración.

Los texanos deben estar seguros que saben exactamente cuánto les cobrará el preparador por sus servicios e insistir en una fecha para la que se presentará su declaración al IRS. Los clientes también deben hacer los arreglos necesarios para que el preparador les devuelva los documentos financieros personales que utilizó para preparar su declaración.

Lo más importante, los texanos deben confirmar en qué se basan todas las deducciones tributarias que reclame el preparador en su declaración. A la larga, los contribuyentes son los que están sujetos a sanciones por falta de exactitud y fraude, además de intereses acumulados, por pagos incompletos de impuestos ocasionados por la presentación de una declaración incorrecta.

Los contribuyentes por lo general pueden obtener información del IRS sobre su reembolso dentro de 72 horas de que la agencia acusa recibo de una declaración de impuestos presentada electrónicamente, o dentro de tres o cuatro semanas después de enviar la declaración por correo.

Por último, los texanos no deben contestar correos electrónicos que parecen haber sido enviados por el Servicio de Impuestos Internos. Los correos electrónicos fraudulentos usualmente dirigen al contribuyente a una página Internet que pide información personal y financiera, como el número de Seguro Social, de cuenta bancaria o de tarjeta de crédito. Los contribuyentes también deben verificar la identificación y documentación de cualquier persona que diga ser un agente del IRS.

Los texanos pueden reenviar dichos correos electrónicos fraudulentos al buzón del IRS a phishing@irs.gov o presentar una queja ante la Procuraduría General llamando al (800) 252-8011 o por Internet en www.texasattorneygeneral.gov. Contamos con información y personal bilingüe.

General Abbott's signature
Greg Abbott
Attorney General of Texas

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LAS ALERTAS AL CONSUMIDOR - La Procuraduría General acepta quejas por parte del consumidor sobre negocios. Asimismo, cuando existe un patrón de quejas justificando intervención, la Procuraduría General puede entablar una demanda civil conforme a las leyes de protección al consumidor, lo cual a veces puede resultar en que una compañía debe de indemnizar a los consumidores - vea nuestra página Internet de Demandas Mayores. Sin embargo, cuando un consumidor es engañado por un defraudador, el proceso de protección al consumidor no lo puede ayudar ya que, para que podamos ayudarlo, debemos contar con la buena fe de una compañía, a la que le es importante mantener a sus clientes satisfechos. Una demanda civil puede poner a un negocio sin escrúpulos fuera de servicio, pero normalmente no otorga indemnización.

Aquellos individuos que cometen fraudes generalmente caen bajo la jurisdicción de un fiscal penal - en Texas, este el fiscal de distrito (district attorney) o fiscal del condado (county attorney). Sin embargo, a pesar de ser acusados y condenados, estos estafadores normalmente ya no poseen su dinero, porque lo gastan tan rápido como lo hayan robado. Una persona que ha sido víctima de una estafa o fraude, debe de reportarlo inmediatamente al departamento de policía o al alguacil (sheriff). Pero lo mejor que un consumidor puede hacer es estar alerta a los fraudes o estafas, y así no ser engañado en primer lugar. Por esta razón, la Procuraduría General emite estas alertas al consumidor tan pronto como nos enteramos, a través de personas que nos contactan o por otros medios, cuando una estafa o fraude ha occurido.

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