Office of the Attorney General News Release Archive



martes, 22 de febrero del 2000

CORNYN DEMANDA A INVERSIONISTA POR VENTA ILEGAL DE ACCIONES FRAUDULENTAS


La entidad Abba Funding de San Antonio enfocaba sus actividades contra las personas de tercera edad, defraudándolas por 9 millones de dólares

AUSTIN - El Procurador General de Texas, John Cornyn, hoy informó que ha antepuesto una demanda contra Bradley J. Farley, propietario de la entidad Abba Funding, radicada en la ciudad de San Antonio. Farley fue el autor intelectual de una estrategia de inversiones "a pirámide." Ochenta inversionistas contribuyeron un total de aproximadamente 9 millones de dólares, y muchos de los participantes eran personas mayores que se habían jubilado. Farley cometió delitos mayores al no inscribirse como agente de bolsa ante la Mesa de Acciones del Estado de Texas (Texas State Securities Board) y al vender acciones no registradas, las cuales prometían un alto margen de utilidades.

"Este negociante con falta de escrúpulos violó la ley y se aprovechó de personas de tercera edad que creían que estaban invirtiendo su dinero sabiamente. Este comportamiento inconsciente e ilegal no será llevado a cabo sin impunidad. El que se aproveche del consumidor inocente, tendrá que pagar por sus transgresiones," subrayó el Procurador General.

Los inversionistas implicados en este caso típicamente le pagaban 100,000 dólares a Farley, pensando que tal cantidad serviría para adquirir un certificado de depósito bancario (certificate of deposit) por un monto equivalente, que sería asegurado por el gobierno federal. Muchos inversionistas celebraron contratos con Farley, nombrándolo como "fideicomisario" de tales cantidades. Sin embargo, Farley usaba el dinero de los inversionistas para comprar certificados de depósito, los cuales a su vez eran usados por el acusado como colateral para solicitar préstamos personales.

Farley operaba una estrategia clásica de "pirámide," en la cual usaba el dinero recabado a través de los préstamos que obtuvo al usar el dinero de sus clientes como colateral, para así cumplir pagos de "interés" a favor de los inversionistas. Los clientes pensaban que estaban recibiendo utilidades por su inversión, cuando en realidad estaban recibiendo dinero que el acusado había pedido prestado. Los inversionistas pensaban que su dinero había sido invertido, en lugar de haber sido usado para obtener préstamos para pagar a otros clientes. A los inversionistas también se les hizo pensar que les sería devuelta su inversión de 100,000 dólares una vez que se cumpliera el plazo de madurez de sus certificados de depósito, cuando en realidad a los inversionistas les sería reembolsada la cantidad inicial solamente si Farley llevaba a cabo los pagos correspondientes a los préstamos que pidió usando el dinero de sus clientes como colateral.

En tal estrategia, típicamente se requiere un flujo constante de nuevos inversionistas para pagarle a los inversionistas anteriores. Generalmente, los inversionistas iniciales le comentan a sus amigos sobre los pagos que están recibiendo, los cuales creen que son utilidades generadas por su inversión. Sin embargo, tales pagos generalmente se recaban usando el dinero de los nuevos inversionistas. Una vez que se acabe el flujo de dinero, los inversionistas originales dejan de recibir pagos, y la estrategia se desarma. Conforme a la estrategia de Farley, los certificados de depósito y los préstamos bancarios se usaban como parte del programa, pero el resultado fue igual: no se estaban haciendo inversiones con el dinero de los clientes. Tales fondos fueron usados personalmente por Farley.

En los anuncios de periódico publicados por Farley se declaraba, "...los certificados de depósito adquiridos desde bancos federales para asegurar el programa de certificados de depósito son asegurados por el FDIC." Sin embargo, las inversiones de sus clientes solamente eran aseguradas por una única póliza de seguros, conforme a la cual se cubría solamente una pequeña parte del dinero. Asimismo, Farley no le daba a saber a sus potenciales clientes que él había incurrido pérdidas durante los dos años previos.

La estrategia elaborada por Farley corresponde a una violación del Acta de Acciones de Texas (Texas Securities Act). El día martes, 15 de febrero, la Corte de Distrito del Condado de Bexar emitió una orden temporal para suspender las actividades del acusado, conforme a la cual se le ordenó a Farley y sus agentes de darle fin a esta estrategia de pirámide. La corte también le obliga a cada banco en el cual Farley sea cliente de congelar las cuentas correspondientes y de entregar documentos sobre las transacciones bancarias manejadas por Farley. La corte también nombró a un administrador judicial, Ed Rishenbarger, contable público certificado en la ciudad de San Antonio, para que se haga cargo de las operaciones de negocios de la compañía, obtenga los bienes de Farley derivados desde los fondos de los inversionistas y le devuelva a los inversionistas las cantidades correspondientes.

La demanda del Procurador General solicita que la corte ordene la restitución de dinero a favor de los consumidores afectados, y que se impongan multas civiles entre 10,000 y 100,000 dólares por cada violación, si la corte determina que la operación manejada por Farley se enfocaba contra consumidores de 65 o más años de edad.

La demanda fue antepuesta a petición de la Mesa de Acciones del Estado de Texas. El caso está siendo manejado por los subprocuradores Ann Hartley, integrante de la División de Juicios Financieros, radicada en Austin, y Raúl Noriega, de la sucursal de San Antonio de la División para la Protección al Consumidor

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