Office of the Attorney General News Release Archive

lunes, 27 de noviembre del 2000

CORNYN INFORMA QUE SE HA LOGRADO ACUERDO LEGAL POR UN MILLON DE DOLARES CON CLINICA PARA CUIDADO A LARGO PLAZO DE PERSONAS INCAPACITADAS

La clínica operada por Appleridge Group se ve obligada a pagar un millón de dólares en multas civiles

AUSTIN - El Procurador General de Texas, John Cornyn, hoy informó que ha sido ratificado un acuerdo legal con la entidad Texas Home Management Inc., la cual desempeña sus negocios bajo el nombre empresarial Appleridge Group Home-una instalación residencial en Houston dedicada al cuidado a largo plazo de personas con retraso mental. Hoy se anunció el acuerdo en un tribunal en el Condado de Harris, poco antes de que fuera seleccionado un jurado ante el cual sería manejado el juicio contra la entidad. La cantidad señalada bajo el acuerdo equivale al monto más grande recabado a la fecha por la División de la Procuraduría General para la Protección de Ancianos y Salud Pública (Attorney General's Elder Law and Public Health Division) contra una instalación médica residencial para cuidado a largo plazo.

"Mi más alta prioridad es la de proteger a los desamparados," afirmó el Procurador General Cornyn. "Este acuerdo debería ser un aviso firme contra las demás entidades en nuestro estado que proporcionen servicios de cuidado a largo plazo-haciéndoles saber que hay consecuencias graves si descuidan a sus pacientes."

En mayo del 1998, el Departamento de Servicios Humanos de Texas (Texas Department of Human Services, TDHS) manejó una investigación tras haber sido presentadas quejas contra la entidad. Mediante la investigación se descubrieron condiciones que resultaron en la muerte de la paciente Treina Wright, de 38 años de edad. El diagnóstico de Wright indicaba que padecía de retraso mental moderado, parálisis cerebral, hemiparesis del lado izquierdo e hipertiroidismo.

La investigación del Departamento de Servicios Humanos indicó que, mientas Wright estaba cenando una tarde, sostuvo un ataque, lo que afectó su comportamiento. Uno de los empleados respondió a la situación al verter cloro sobre el cuerpo de la paciente y en el piso alrededor de donde ella estaba sentada. Mientras Wright gritaba, diciendo que el cloro la estaba quemando, el personal que se encontraba en el patio adyacente continuó a comer su propia cena tranquilamente, sin hacerle caso.

Esa misma noche, otro empleado aplicó Vaselina en el cuerpo de Wright, la vistió con ropa seca y la acostó en la cama. El cuerpo de la paciente jamás fue enjuagado para remover el cloro. Otro empleado le informó a la encargada de la instalación que aparentemente estaban formándose quemaduras en el cuerpo de Wright. No obstante, la encargada opinó que Wright podría haber esperado hasta el día siguiente antes de ver a un médico.

Wright fue trasladada al hospital dos días después de estos acontencimientos, y allí murió. Se determinó que había quemaduras químicas en 40 por ciento del cuerpo de Wright.

El informe del Departamento de Salud también indicó que, en los dos años antes de este último acontecimiento, Wright había sufrido más de 70 caídas en la instalación. No obstante, el personal no llevó a cabo ninguna medida necesaria para prevenir caídas subsecuentes y tampoco trató de modificar el comportamiento de Wright, para que la paciente no siguiera a lastimarse.

La Procuraduría General ha estado manejando este caso junto al Departamento de Servicios Humanos de Texas desde el 1998.

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Enlace para los medios de comunicación en español: Paco Felici al (512) 463-4501, espanol@texasattorneygeneral.gov
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