Office of the Attorney General News Release Archive



jueves, 1 de marzo del 2001

Palabras del Procurador General de Texas, John Cornyn

Ante la XIX Conferencia de Procuradores Generales Fronterizos EE.UU.-México
En el Centro de Excelencia de la Universidad Autónoma de Tamaulipas
Tampico, Tamaulipas

Al asumir el cargo de Procurador General de Texas, esperaba que mis labores también consistirían en trabajar con mis contrapartes en el otro lado de la frontera. A Texas, claro, le recae mitad de la frontera entre los Estados Unidos y México, y cuenta con cuatro estados mexicanos como sus vecinos. Sin embargo, lo que no me esperaba era lo amplio y profundo que sería esta relación, y la manera en que se ha desarrollado y fortalecido en tan breve tiempo.

Seis meses después de asumir mi cargo, en 1999 fui anfitrión de la conferencia de procuradores celebrada en San Antonio, en la cual no solamente participaron los procuradores fronterizos, pero también el entonces procurador de México, el Lic. Jorge Madrazo Cuéllar, y el importante personal que desde aquel entonces ha hecho realidad de varias de las propuestas introducidas durante tal evento.

La conferencia de procuradores que sostuvimos en 1999 también fue importante ya que, esa fecha, mis nueve colegas mexicanos y norteamericanos, al igual que yo, apenas habíamos empezado nuestros respectivos cargos. Esa fue nuestra primera reunión en persona.

Comprendimos, durante el evento del 1999, que ante nosotros había muchas oportunidades para trabajar juntos. En unos momentos, mencionaré algunos de los logros realizados desde 1999, como ejemplo de lo que se ha logrado al aprovechar de varias de esas oportunidades. Hoy en día, las oportunidades siguen siendo abundantes, ya que todos también tenemos entendido que los tratados internacionales le corresponden a nuestros gobiernos federales-pero, sin embargo, la relación cotidiana entre nuestras dos grandes naciones se manifiesta, ante todo, en la franja fronteriza: Entre ciudades hermanas y entre estados compañeros.

Somos nosotros, en las comunidades fronterizas, quienes también somos la piedra angular de nuestra historia común. Desde hace siglos, las familias cuyos miembros viven en ambos lados de la frontera son la fuerza que impulsa la vida diaria de nuestra relación internacional. Y este diálogo internacional se ha ampliado, ya que a él se integran cada día más empresas y entidades gubernamentales como nunca antes en la historia. Y, siendo líderes estatales, debemos asegurarle a la gente que servimos, que esta interacción, la cual va a determinar el futuro de nuestros países enteros en una manera que no ha sido lograda por ninguna otra relación internacional en las historias modernas de México y Estados Unidos, vaya mejorando la calidad de vida para nuestra gente. Una calidad de vida en la cual el no temer la violencia y la corrupción nos dé esperanza, y, en la cual, al cumplirse cada día, todo papá y toda mamá en México y en los Estados Unidos pueda contar con un mañana mejor para sí mismos y sus críos.

Es tan importante esta relación, y tan crítico nuestro papel como líderes estatales, que desde nuestra última cumbre, la Procuraduría General de Texas le ha dado enfoque especial a estos asuntos de interés mutuo. Y tengo fe que durante el evento actual se presentarán todavía más avenidas para llevar a cabo esfuerzos cooperativos.

Al igual que todos los Procuradores Generales en el lado norteamericano, nuestra oficina ha establecido una unidad que se dedica al manejo de casos penales internacionales. Al trabajar junto a la Procuraduría General de la República de México, se ha logrado ubicar y entregar ante la justicia a personas que cometen delitos en Texas y consecuentemente huyen a México con la intención de evadir el alcance de la justicia.

Durante los últimos dos años, hemos dependido del Artículo 4 del Código Penal Mexicano y este esfuerzo de cooperación, para entregar ante la justicia a personas que ha cometido delitos particularmente repugnantes. Por ejemplo, a un fugitivo buscado por Texas se le acusa de haber violado y matado a una maestra jubilada de 82 años de edad en su propio hogar. En otro caso de fugitivo buscado, se alega que estranguló a su hijastra y escondió su cadáver debajo de una cama.

Gracias al Artículo 4, el cual sé que se ha discutido en considerable detalle el día de hoy por mis colegas y nuestro personal, las personas que cometan un delito en los Estados Unidos pueden ser entregadas ante la justicia en México por tal crimen.

Esta ley, la cual ha sido aplicada exitosamente por la PGR en cientos de casos entregados por los cuatro estados fronterizos norteamericanos, he hecho muy claro que México no va a permitir que criminales peligrosos ronden libremente dentro de su territorio nacional.

Asimismo opino que, el haber exitosamente colaborado en casos relacionados al Artículo 4, ha sido la base de grandes relaciones y amistades profesionales entre funcionarios de ambos países, ya sea al nivel local, estatal o federal. Opino que esto será especialmente importante a los funcionarios del orden público en ambos lados de la frontera, a raíz del reciente fallo librado por el Supremo Tribunal de Justicia de México, en el cual se clarificó que, el haber solicitado un enjuiciamiento según lo dispuesto por el Artículo 4 no niega automáticamente la extradición de tal persona. Este fenómeno es bastante significativo, y consiste en una prueba muy importante que nos hemos acercado mucho, ya que corresponde a un considerable cambio en cuanto a la política exterior de México. No creo que tal dictamen por el Supremo Tribunal de la República se hubiera logrado sin haber contado con la estrecha relación en años recientes entre los funcionarios del orden público en ambos lados de la frontera.

Texas se ha aleado con México en otras formas importantes, especialmente en la creciente lucha contra el narcotráfico. El blanqueo de dinero, el cual representa la base del tráfico de drogas, sigue siendo un problema grave. Por ejemplo, este mes pasado, el Subcomité Permanente Norteamericano de Investigaciones indicó en su informe la manera en que los narcotraficantes han "lavado" miles de millones de dólares al aprovechar de ciertas vulnerabilidades del sistema bancario de los Estados Unidos.

Al establecer cuentas correspondientes en bancos norteamericanos, estos criminales esencialmente crean su propio banco dentro de uno que ya se ha establecido. Esto les permite aceptar dinero recabado mediante la venta ilegal de drogas, y luego trasladar tales fondos a cualquier lugar en el mundo a través del sistema de transferencia de los Estados Unidos. Y todo esto lo logran sin ni siquiera poner un solo pie en territorio norteamericano.

Este tipo de actividad subraya lo absolutamente necesario que es establecer esfuerzos de cooperación entre las autoridades de los Estados Unidos y México.

Mi oficina sigue colaborando con la PGR y funcionarios estatales en México para lograr maneras para intercambiar información y, eventualmente, cumplimentar investigaciones conjuntas de las alegadas actividades de las personas que se dedican al blanqueo de fondos. En uno de los primeros casos en que cooperamos con nuestros colegas en la PGR, se vio involucrado un ciudadano mexicano que contrabandeaba 100 mil dólares escondidos en un mueble con doble fondo falso.

Nuestra investigación determinó que este individuo a menudo viajaba entre Chicago y Juárez, supuestamente para contrabandear efectivo cada vez. Al intercambiar esta información con las autoridades mexicanas, fue para nosotros muy grato saber que en México ya se estaba cumplimentando una investigación parecida contra la misma persona. Si no se hubiera llevado a cabo nuestro esfuerzo de cooperación, jamás nos hubiéramos enterado de varios hechos importantes acerca del sospechoso, los cuales nos fueron aportados por nuestros colegas mexicanos. Ya sea si se trata de personas que contrabandean dinero en efectivo, o las cuentas bancarias correspondientes a esta actividad-es esencial contar con plena cooperación y transparencia.

En lo que concierne el recaudo de pensiones alimenticias para niños, una tarea a la cual se dedica más de la mitad del personal de mi oficina, hemos desarrollado importantes iniciativas federales y estatales con México, de manera tal que la frontera no sea una barrera que le impida a nuestras dos naciones hacer cumplir sus leyes relativas a la manutención de niños, en aquellos casos en los cuales el padre con custodia y el padre sin custodia del menor residan en diferentes países.

Desde haber asumido mi cargo, a través del programa Niños Primero, mi oficina ha celebrado convenios con los procuradores generales y gobernadores de Tamaulipas, Coahuila y Nuevo León, con el fin de actuar de manera recíproca en ubicar a padres incumplidos que le hayan dado la espalda a la responsabilidad a mantener sus niños menores. Próximamente, Chihuahua nos acompañará en este esfuerzo, de manera tal que cada estado mexicano que comparta las 1200 millas de frontera entre Texas y México se integre a esta tarea de exigir la justicia para nuestros niños, ya que los mexicanos y norteamericanos de manera muy firme consideran que la frontera internacional no debería ser usada por unas cuantas personas incumplidas, de forma tal que se vea perjudicada la integridad familiar.

Y es muy grato para mí reportar que, a la fecha, en Texas hemos establecido más de 100 casos en los cuales se están pagando las cantidades correspondientes por los padres deudores. Este dinero se está recibiendo de parte de padres que viven in Texas y cuyos críos residan en México, gracias a la cooperación de la Secretaría de Relaciones Exteriores y otras dependencias mexicanas. Desde nuestro último informe a México, en mayo del 2000, más de un cuarto de millón de dólares han sido transferidos desde padres sin custodia en Texas a aquellos padres con custodia de sus niños en México.

Y apenas estamos comenzando. Anticipamos que demás estados norteamericanos y mexicanos se harán parte de este esfuerzo. No descansaremos hasta que sea un hecho seguro, que ninguno de nuestros dos países será un amparo en el cual puedan esconderse aquellos padres incumplidos que quieran darle la espalda a hijos que vivan en el otro lado de la frontera.

Asimismo, mi personal seguidamente trabaja con los consulados mexicanos en Texas, que a su vez nos ayudan a distribuir información acerca de los servicios proporcionados por nuestra oficina. Este esfuerzo le ha ayudado a mi personal enterarse acerca de fraude y otros delitos cometidos específicamente contra ciudadanos mexicanos que vivan en Texas, y que, si no fuera por este esfuerzo, quizás no se hubieran reportado ante mi oficina.

Y, siempre con la aspiración de ser un buen vecino, para mí ha sido una prioridad especial la de asegurar que sean respetados los derechos de todo mexicano que vive en Texas. Y no solamente en cuanto a la ley estatal, pero también en lo referente a tratados internacionales. Es así que, a principios de mi administración, mi oficina desarrolló información que le fue entregada a todo juez magistrado en Texas, en la cual se explican los derechos que le corresponden a personas extranjeras en nuestro país a tener acceso a sus respectivos consulados si son arrestados. Esto demuestra en una forma muy clara el impacto significativo que pueden lograr los estados mismos en cuanto a relaciones internacionales, y en lo particular los estados fronterizos. Aunque el Convenio de Viena Sobre Notificación Consular es un documento que fue ratificado por nuestros gobiernos federales, en Texas, nosotros personalmente nos hemos dedicado a asegurar que las disposiciones de este acuerdo sean aplicadas debidamente cada día en nuestro estado.

En tiempos todavía más recientes, nos hemos dedicado a respaldar a ciudadanos mexicanos que viven en Texas, y que por demasiado tiempo han sido marginados desde la sociedad norteamericana. Una de las maneras más fundamentales en que hemos logrado esto ha sido la de asegurarnos de que nos comuniquemos eficazmente con personas mexicanas que viven en Texas. En Texas, mi oficina es servidora de más de tres millones de residentes hispanoparlantes, por lo que se le dio inicio a nuestra Unidad de Comunicación Social en Español, la cual recientemente inauguramos para asegurar que el idioma no sea una barrera que a la gente le impida solicitar nuestra ayuda. De hecho, mi oficina cuenta con uno de los más amplios esfuerzos de comunicación social en español nunca antes ofrecido por cualquier agencia gubernamental en Texas, y posiblemente en toda la nación norteamericana.

Mi personal seguidamente se comunica con casi 200 medios informativos en español en nuestro estado, y proporciona información importante sobre varios asuntos manejados por mi oficina. Entre ellos el cumplimiento de la manutención para niños, la protección al consumidor y servicios para personas que hayan sido víctimas de delitos violentos. Mi oficina ha elaborado alrededor de cuarenta publicaciones que abarcan estos y demás temas, al igual que otros mecanismos para facilitar los intercambios entre mi personal y el público hispanoparlante.

Una de estas herramientas ha sido nuestra presencia en la Internet, la cual cuenta con casi 400 páginas en español, y es una de las más grandes fuentes de información gubernamental en español de nuestro estado, a la cual acuden el público, otros órganos que extienden servicios sociales y los medios de comunicación.

Y la necesidad es evidente. Lamentablemente, muchas personas de habla hispana que viven en nuestro estado, la mayoría siendo mexicanos, han sido el blanco de fraudes y otros delitos-simplemente porque los que cometen tales crímenes perciben que la población hispanoparlante es vulnerable.

Sin embargo, gracias a nuestro esfuerzo de comunicación en español, hemos abarcado un diálogo muy importante. Mi oficina ya ha llevado a cabo acciones legales contra aquellos que específicamente defraudan a los hispanoparlantes. Por ejemplo, en abril del 2000 antepusimos una demanda contra una compañía que específicamente enfocaba sus prácticas de engaño contra la comunidad de personas indocumentadas, la mayoría mexicanos, al vender documentos sin valor legal alguno, pero que, según la entidad, "legalizaban" el estado migratorio de quien los compraba. En otro caso, demandamos a una compañía que, de manera sistemática, hacía víctimas de personas de habla hispana, al proporcionar servicios de baja calidad y al violar varias normas de protección al consumidor. La compañía defraudó a miles de hispanoparlantes en un plazo relativamente breve, al vender unidades de aire condicionado muy caras.

Los intercambios creados gracias a nuestros esfuerzos de enlace en español también se están haciendo instrumentales en enterarnos sobre otras actividades ilegales que están siendo cometidas contra personas extranjeras que se encuentran en nuestro estado. Esta información nos ayudará a hacer de Texas un lugar más seguro para toda persona que ahí viva, sin importar de qué país vinieron.

Espero que los esfuerzos de la Procuraduría General de Texas demuestren que hay mucho que podemos hacer al nivel de estados para apoyar nuestra relación internacional, la cual se hace cada día más importante. Y nuestros esfuerzos tienen que llegar más allá de la frontera. Los diez procuradores estatales aquí reunidos esta noche somos servidores de casi 90 millones de personas, lo que en sí es una cifra considerable. Pero los resultados de la relación entre los Estados Unidos y México se manifiestan desde las selvas tropicales del Yucatán hasta las llanuras heladas de las Dakotas-y su relevancia aumenta cada día más en la vida de casi 400 millones de almas. Es así que le he animado a mis colegas, los demás procuradores estatales de mi país, de acompañarnos en el campo de relaciones internacionales. Durante la próxima reunión de la Asociación Nacional de Procuradores Generales, voy a proponer que sea establecido un comité de asuntos fronterizos, que permitirá que el alcance de nuestras labores como procuradores fronterizos le sea de ayuda a mis colegas en el interior de los Estados Unidos-cuyos estados quizás no sean vecinos geográficos de México, pero que, sin embargo, le hacen frente a los mismos retos que estamos abarcando en este evento, y que también comparten nuestras aspiraciones.

A pesar de la magnitud de muchos retos que compartimos, la solución se basa en ser compañeros sólidos. Podemos y seguiremos a ayudarnos uno con el otro, ya que esta unión nos hace más fuertes en la lucha hacia la justicia. Nuestras labores conjuntas, y nuestras amistades, hacen cada día más difícil que el crimen y la injusticia se propaguen. Esta cooperación tiene un origen muy simple, pero muy eficaz. Nace en situaciones como ésta, mano a mano, gracias a amistades personales, gracias a un más amplio entendido de lo ajeno y gracias a la cooperación. Es así que será pavimentado el camino hacia un futuro todavía mejor.

Tengo suma confianza cuando digo que, las esperanzas para el porvenir de nuestra relación internacional jamás han sido tan altas como ahora. Nuestros países son encabezados por dos hombres con profundo aprecio y respeto hacia la patria ajena. Como los que hoy nos reunimos, entienden que el destino de México y el destino de los Estados Unidos, al llegar al umbral de este nuevo siglo, depende de esta relación internacional, en la cual nosotros, los estados fronterizos, figuramos como los pioneros. En Washington y la Ciudad de México hay líderes que, cada día más, acuden respectivamente hacia el sur y hacia el norte como la base para el futuro que compartiremos.

El refrán nos dice que la necesidad hace maestros. El eslabón más fuerte de nuestra relación es la aspiración que compartimos, en lograr un futuro mejor para la frontera, para nuestros estados, para nuestros países y para nuestra gente.

Gracias.

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