06/30/05

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El Procurador General Abbott demanda empresa farmacéutica Merck por minimizar los riesgos de Vioxx

AUSTIN – El Procurador General Greg Abbott hoy demandó a una de las más grandes empresas de farmacología en la nación por no dar a saber claramente los posibles riesgos del analgésico Vioxx. La empresa falsamente proclamaba la seguridad del fármaco, aunque sabía que éste aumentaba el riesgo de ataques cardíacos y trastornos cardiovasculares. No obstante estos potenciales problemas contra las salud de quien lo consumía, la compañía laboró para que Vioxx formara parte de la lista de los medicamentos aprobados del programa estatal Medicaid.

El Procurador General Abbott alega que Merck & Co. de Nueva Jersey promocionó agresivamente el fármaco a la comunidad médica y, al hacerlo, conscientemente distorsionó sus propios estudios y las inquietudes manifestadas por ciertos médicos que sugerían que el medicamento quizás incrementara el riesgo de dificultades cardiacas. El programa Medicaid de Texas le reembolsó a los farmacéuticos 56 millones de dólares por las recetas de Vioxx que le surtieron durante 5 años a los pacientes que eran beneficiarios del programa. El Procurador General está invocando una provisión en las leyes estatales que permiten que esa cantidad automáticamente se triplique a 168 millones de dólares, cantidad que Merck tendría que pagar a Texas por actos de fraude.

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Demanda Contra Vioxx


“Este es un claro ejemplo de la avaricia de una empresa que causó que ésta le diera la espalda a su deber de asegurar el producto”, dijo el Procurador General Abbott. “Las empresas farmacéuticas tienen la responsabilidad ética, legal y profesional de realizar estudios clínicos minuciosos para comprobar la seguridad y efectividad de los fármacos al ser consumidos por seres humanos. Sin embargo en este caso, Merck tomó medidas extremas para obtener la aprobación de este medicamento para su uso extenso, incluyendo a pacientes de Medicaid, sin el respeto apropiado de la ciencia y las preocupaciones de sus colegas”.

Merck, quien comenzó a promocionar Vioxx en 1999 después de realizar ensayos clínicos cortos, finalmente aceptó las preocupaciones de salud y voluntariamente retiró el producto en septiembre de 2004.

La demanda del Procurador General alega que la costosa campaña de promoción de Merck tenía como propósito convencer a los consumidores no sólo de que el fármaco era seguro, sino también de que debían exigírselo a los profesionales de la salud para aliviar el dolor. También se alega que la empresa trató de intimidar o amenazar a médicos e investigadores que cuestionaron la seguridad de Vioxx. La empresa hasta falsificó rutinariamente o ocultó evidencia publicada, incluyendo su propia evidencia, que mostraba los posibles efectos dañinos del fármaco.

El programa de Medicaid le reembolsó a los farmacéuticos por las recetas de Vioxx a un costo de aproximadamente 1.94 dólares por pastilla de 25 miligramos, la dosis prescrita más comúnmente. Los farmacéuticos llenaron más de 700,000 recetas bajo el programa Medicaid durante esos años, lo que corresponde a unas 29 millones de pastillas.

El Procurador General alega que si la verdad sobre Vioxx se hubiera sabido antes, los pacientes de Medicaid probablemente hubieran escogido otros agentes sin esteroides, anti-inflamatorios como el genérico naproxen, que cuesta aproximadamente 0.33 centavos al día por dosis equivalente a la dosis de Vioxx.

Según la demanda, el hecho que la empresa seguidamente no revelara los efectos adversos de Vioxx, mientras que al mismo tiempo ofrecía el medicamento al programa Medicaid como un analgésico seguro, es una clara violación a la Ley de Texas de Prevención contra el Fraude al Medicaid (Texas Medicaid Fraud Prevention Act). El Procurador General pide que se reembolse al estado de Texas, más intereses, por todos los pagos efectuados por Medicaid a la empresa por recetas de Vioxx, al igual que penas civiles de hasta 10,000 dólares por violación de esta ley.

El Procurador General continua en sus esfuerzos por tomar medidas fuertes contra las empresas que han defraudado al programa Medicaid de Texas y a los contribuyentes. A diferencia del caso de Vioxx, muchas de estas demandas frecuentemente dependen de información proveniente de la misma empresa o de un denunciante.

En mayo de 2004 las importantes empresas farmacéuticas Schering-Plough y Warrick Pharmaceuticals llegaron a un acuerdo en una demanda de denunciante que duró mucho años en litigio y le reembolsó al programa de Texas 27 millones de dólares, mientras que Dey Inc. llegó a un acuerdo en su caso y reembolsó 18.5 millones de dólares en junio de 2003. En un caso más reciente, ResCare Inc. llegó a un acuerdo en su caso de denunciante que involucró a una de sus subsidiaras en Fort Worth, The Citadel Group Inc., por 2.15 millones de dólares.

El Procurador General Abbott también se ha unido a esfuerzos multi-estatales y federales en el pasado para recuperar millones de dólares para el estado de Texas.
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