PROCURADOR GENERAL DE TEXAS
Ken Paxton
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Historias Verdaderas Sobre el Robo de Identidad

Dee, Abilene

A fines de julio de 2007, una tienda rechazó un cheque personal de Dee después de haberlo presentado ante un servicio de verificación de cheques, Dee habló con su banco y descubrió que alguien había escrito 10 a 15 cheques con su cuenta, y le sacó 5,000 dólares. Los cheques falsos llevaban su número de cuenta pero con los nombres de dos personas diferentes y con direcciones de California. Los cheques fueron emitidos en San Diego y Chula Vista, California.

Al darse cuenta que ella fue víctima de robo de identidad, Dee se llenó de angustia e incredulidad de que actualmente le estaba pasando esto. La policía le informó que una persona que llevaba cheques con su número de cuenta había sido arrestada por las autoridades en San Diego y acusada pero bajo un cargo que no estaba relacionado.

Dee cerró su cuenta de cheques y abrió una nueva. Su banco le regresó los 5,000 dólares a su cuenta. Ella ya no ha tenido más problemas con el robo de identidad.


Cedric, Killeen

Cedric, un guardia en una prisión de Texas, se dio cuenta que él había sido víctima de robo de identidad al recibir una llamada de la empresa Kay Jewelers en junio de 2007 informándole que una persona estaba intentando abrir una cuenta con su nombre en una tienda de Kay Jewelers en Austin. La empresa rehusó abrir la nueva cuenta cuando supieron que la persona era un ladrón de identidad.

Cedric revisó su reporte de crédito el siguiente mes y descubrió que otros acreedores habían revisado su crédito en junio. Cedric se comunicó con Sam’s Club y con las dos tiendas de joyería y descubrió que una persona había abierto líneas de crédito con su nombre. Un ladrón de identidad cobró 1,200 dólares en una tarjeta y 3,700 dólares en otra cuenta y 3,900 dólares en la otra cuenta.

Cedric presentó una queja sobre el robo de identidad con la policía y puso una alerta de fraude en sus cuentas con las agencias de crédito.

Cedric indicó que la policía piensa que su información personal fue robada de una concesionaría de automóviles donde él había comprado un vehículo.


Carlos, San Antonio

Carlos, vicepresidente en un banco en San Antonio, se dio cuenta que él había sido víctima de robo de identidad cuando recibió varias tarjetas de crédito con su nombre que él no solicitó y una carta de Sears indicando que no abrirían una cuenta de crédito en su nombre debido a que él ya tenía una tarjeta de Sears.

Carlos revisó su reporte de crédito y descubrió que una persona había usado su nombre para solicitar cuentas con 40 diferentes acreedores, incluyendo tiendas, Visa y MasterCard.

La información personal de Carlos fue usada por un ladrón de identidad para comprar un automóvil deportivo, abrir cuatro cuentas de crédito, cada una con 10,000 dólares de crédito, obtener y usar 2,000 dólares con una tarjeta de crédito de Wal-Mart y rentar un departamento. La agencia que le vendió el automóvil al ladrón de identidad había obtenido una copia de la licencia del conductor y de la tarjeta de Seguro Social, ambas falsas y ambas con la información personal de Carlos. La licencia de conductor llevaba una fotografía del ladrón.

Carlos tiene una alerta de seguridad Hawk en sus cuentas de crédito. La policía logró arrestar el ladrón por fraude. Carlos afirma que los consumidores deben revisar sus cuentas de banco a diario para estar seguros que ningún ladrón haya tenido acceso a su dinero.


Tte. Mike, Houston

El Teniente Mike trabaja con la policía de Houston y él informa que fue víctima de robo de identidad tres veces, cuando era sargento asignado a la Unidad de Delitos Financieros de HPD, donde él investigaba casos de robo de identidad.

Una persona abrió una cuenta de compra y venta en el internet usando la información personal del Tte. Mike y esa persona robo 10,000 dólares de una universidad en una transacción electrónica usando el nombre de él. El ladrón fue capturado antes de poder retirar el dinero. Al principio, fue difícil para Mike poder comprobar que él no era un ladrón.

Una investigación finalmente determinó que la información personal del Tte. Mike había sido robada de los archivos de empleados de su padre. Cuando era niño, la información personal del Tte. Mike fue incluida en los registros del personal de la empresa para propósitos de cobertura de seguro. El Tte. Mike afirma que su información personal fue vendida.

Un ladrón de identidad estableció una segunda cuenta de compra y venta con el nombre del Tte. Mike a mediados del 2005 y una tercera cuenta fue iniciada con su nombre a fines del 2005. Mike supo de la segunda y tercera cuenta cuando recibió correspondencia de empresas expresando agradecimiento por haber abierto las cuentas. Después del primer episodio, él puso una alerta de fraude en sus cuentas de crédito y dijo que su crédito no fue arruinado.


Katherine, Austin

Katherine, de 87 años, es la viuda de un ex representante del estado, y un ladrón de identidad gastó 70,000 dólares de varias cuentas que el mismo ladrón había abierto con el nombre de la viuda. Uno de los acreedores le informó a Katherine que ella debía 12,000 por una tarjeta Visa Platinum.

Otro acreedor la amenazó con quitarle su automóvil Toyota por no cumplir con los pagos del préstamo sobre el vehículo. Katherine le informó al acreedor que recupere el automóvil debido a que ella no es dueña de tal vehículo.

Katherine cree que una mujer de 24 años está detrás del robo de identidad. Katherine piensa que la ladrona de identidad fue residente por un tiempo en el mismo complejo de departamentos donde ella vive.

Katherine afirma que la ladrona también intentó obtener un préstamo de estudiantes de Sallie Mae usando la información personal robada. Katherine recibió una factura de AT&T por 277 dólares que no es gasto de ella, lo cual también fue acto de ladrón de identidad.

Katherine presentó una queja de robo de identidad ante el departamento de policía. Antes de retirarse de trabajar, ella trabajó 16 años como la mayor contable-auditora en la oficina del contralor estatal.


Mike, Houston

Mike es veterinario en Houston y fue víctima de robo de identidad cuando un empleado de un banco vendió su información personal a un grupo de robo de identidad.

Mike había establecido una línea de crédito de 90,000 dólares, como una línea de protección adicional en caso de ser necesaria por razones de negocio. El banco le proporcionó los cheques para la línea de crédito. Mike puso los cheques en un archivo en su casa y se olvidó de ellos hasta que el banco llamó preguntando por qué no había enviado su primer pago mensual de los 86,000 dólares que había usado con su línea de crédito. Mike les informó que él ni siquiera había usado la línea de crédito.

El banco investigó y descubrió que un grupo de robo de identidad había obtenido el número de cuenta de Mike y otros clientes y robaron 12 millones de dólares con cheques falsos.